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miércoles, 10 de agosto de 2011

(:

Ven , túmbate a mi lado. Hay césped para los dos. Me encanta mirar al cielo tumbada en un parque cualquiera y hoy quiero compartir ese momento contigo. No tienes que hacer nada. Sólo tumbarte. Si lo prefieres, apoya tu cabeza en mi tripa y estarás más cómodo. ¿Ves todas esas estrellas? Cuando era pequeña me dijeron que las estrellas no son más que sonrisas. El cielo es como una cámara que recoge cada sonrisa. Lo que reluce son los dientes de gente que ha sonreído estando así, como estamos ahora tú y yo. Yo no me lo creí, ¿sabes? No veía real que las sonrisas pudiesen congelarse ,y mucho menos en el cielo. Pero ahora sí. Me lo creo desde que te vi sonreír a ti. Porque si tu sonrisa se quedó congelada en mi retina, en el cielo seguro que también. Y todas las noches, cuando vengo aquí a mirar lo que se suele llamar estrellas, busco la tuya. Tan característica e inconfundible. Pero hace mucho que no la encuentro, y desde entonces la mía tampoco está. ¿No crees que el cielo se merece volver a tenerlas? Bésame. Mezclemos nuestras sonrisas y crearemos la estrella más grande nunca vista. Que se muera de envidia el sol.

Entonces ... que tu sonrisa no sea fugaz.

martes, 2 de agosto de 2011

Me tumbo despacio en la cama que era nuestra. Que es nuestra y que te espera tanto como lo hago yo. Cada noche la veo más triste. Tira las sábanas al suelo porque ellas aún huelen a ti y no quiere que nada tenga más rastro tuyo que ella. La almohada llora a escondidas y yo me convierto en su mayor apoyo. Se lo debo por todas las noches en las que ha aguantado mis problemas y tragado mis lágrimas. Nunca la pedí permiso para poder abrazarme a ella cuando lo necesitaba. Ahora me doy cuenta de que era egoísta por mi parte. Siempre la he abrazado sin saber si ella quería abrazarme a mí. Así que cada noche la abrazo porque sé que ahora es ella quien lo necesita. Yo aún no me creo que te hayas ido. Sigo viendo tu despertador en tu mesita de noche y siempre creo que cuando suene su asqueroso ruido a las siete de la mañana estirarás el brazo y lo lanzarás contra la pared para callarlo. Siempre creo que al abrir los ojos te encontraré mirando cómo duermo con una sonrisa que siempre consigues contagiarme. Y ahora me tumbo boca abajo esperando a que tu nariz roce mi nuca, delatándote en la intención de darla un beso y recorrer la línea de mi columna sin cansarte. En la cama que era nuestra. Que es nuestra y que te espera tanto como lo hago yo.

Las palabras no saben hablar. Ya es hora de que aprendan de las miradas.

domingo, 3 de julio de 2011

:-*

Te enviaba besos en secreto cada una de mis noches. Me quedaba colgando en el poyete de tu ventana y los lanzaba al aire para que ,dirigidos y obedientes, entraran en tu habitación y te hicieran compañía. Los menos desobedecían y volaban hacia el cielo como un globo que flotaba hasta camuflarse entre la oscuridad de la noche. Otros, torpes, se chocaban con el cristal y se quedaban marcados para que al despertar los vieras. Los demás entraban uno a uno por la ventana y se perdían en la habitación buscándote entre la penumbra. Llenando las sábanas blancas de pintalabios y tu cara de mis ganas. El espejo repleto y tu boca el destino favorito. Lleno de huellas de mis besos. Y yo, marcada por los que me dabas hace tiempo. Los que me dejaron una huella de las que no se quitan con una toallita.

jueves, 5 de mayo de 2011

Abrió los ojos y de pronto se vió sentado en la acera de una calle estrecha. A un lado le acompañaba una montaña de cigarrillos sucios que acababan de ser tirados del cenicero de un coche. Eran recientes. Todavía olía a tabaco y las colillas seguían encendidas. Al otro lado un pájaro dejó de comer la basura del suelo sólo para mirarle. Parecía que en cualquier momento la diría algo. "Hola". O "tranquilo,todo va a salir bien".
Se mordía las uñas como si fuesen pipas sin pelar,y sus ojos no dejaban de buscar que las manillas del reloj llegaran al número correcto. Sin levantar la mirada del suelo, vió cómo unos pies enfundados en unas sandalias de lo más veraniegas se colocaban frente a sus deportivas de alguna marca conocida. Fue una presentación de lo más original,y hubo tanta compenetración entre sus pies que pasaron la tarde entera sin mirarse a la cara. Sus extremidades se movían al ritmo de la melodía que él silbaba y se rozaban haciendo que las chispas fuesen algo más que un flechazo. Pero llegó la hora de irse y, él, nervioso, levantó la vista para verla.
Era la chica más guapa del mundo,sin duda.

sábado, 9 de abril de 2011

Todavía se diferencian nuestros nombres en ese banco. Cogiste tus llaves y rayaste en la madera nuestras inciales.Y ahora me siento en él y veo cómo el tiempo las ha ido desgastando poco a poco.Igual que a tu sonrisa. Igual que a la mía. Borradas al cabo de los años . Estoy pasando por nuestro callejón .
Estás mirando tu reloj de pulsera en esta tarde en la que hemos recorrido cada rincón de la ciudad. Las diez y media,me dices. Cansados,nos sentamos en un muro de cemento que adorna el solitario callejón y me miras,en silencio. Estamos sentados en un viejo y maloliente lugar donde lo único que importa es que tus ojos verdes,alumbrados por la poca luz que llega hasta nuestros cuerpos, se quedan impasibles ante los míos. Sin apartar la vista de mí vuelves a repetir con una voz que sólo llegan a oir tus labios : las diez y media.  Me acerco a ti lentamente. Nuestras narices se besan con timidez. Me dices que cierre los ojos y yo,dejándome llevar, obedezco. Preparo mis labios para besarte,pero espero y espero y tu boca no se mezcla con la mía.Tu lengua no se enreda con mi lengua,tus dientes no muerden los míos. Abro los ojos intentando saber por qué no me besas. Y aquí me veo,sentada en el mismo muro de cemento,oliendo el mismo olor,a las diez y media,con la misma luz alumbrando mi cuerpo,sola,sin ti. El mismo lugar,la hora exacta,pero sin ti.

domingo, 13 de marzo de 2011

Cogí la gabardina negra que colgaba de la percha, me até la bufanda alrededor del cuello y me recogí el pelo en un moño mal hecho. Al abrir la puerta del portal me cegó la luz del exterior .Mis ojos, cansados e hinchados , se cerraron con fuerza por el dolor que me provocaba la claridad. Cogí las gafas de sol que guardaba en el bolsillo de la chaqueta y me las puse. Alomejor no era una buena idea salir a la calle sin tener un destino fijo. Parecía que mis piernas habían olvidado cómo tenían que moverse para andar. ¿De verdad había estado tanto tiempo encerrada en casa? El ruido de los coches me resultaba más ensordecedor que nunca y el olor del asfalto me provocaba más dolor de cabeza que de costumbre. Andaba perdida, como un turista que acababa de llegar a un país desconocido. Me quedaba embobada mirando el suelo de la acera. Algunos tenían círculos, otros rayas horizontales. Otros,en cambio, tenían una superficie lisa para que las bicicletas pudiesen pasar sin problemas. Atontada ,jugaba a pisar únicamente las líneas blancas cuando cruzaba por el paso de cebra. Ya no recordaba el sonido que una pelota hacía al rebotar contra la pared. Tampoco me acordaba de lo brillante que era la luz del semáforo. Mientras intentaba ir por la misma línea de baldosas sin salirme, alcé la vista y me topé con Javi. Estaba muy cambiado. La última vez que le vi el pelo le llegaba por los hombros. Ahora lo tenía muy corto,y había usado gomina para ponérselo de punta. El saludo que nos dimos fue un frío"hola" sin detener nuestros pasos. Llevaba meses sin salir a la calle por el miedo a encontrármelo. Mi habitación era mi guarida y no salía de allí más que para ir al baño. Realmente me afectó perderle y  no creía superarlo jamás. Pero después de cientos de días encerrada en mi cuarto llorando y dándole la espalda a la vida ,decidí salir a que me diera el aire y justo en el mismo momento y en el mismo lugar ,allí estaba él. Mis pies pararon en seco. Mi mano se levantó sin permiso y quitó la coleta que me sujetaba el pelo. Eran claras señales de que tenía que superarlo y vivir la vida como nunca lo había hecho. Sacudí mi pelo,dejándolo alborotado,desabroché un par de botones de mi chaqueta y me pinté los labios frente al retrovisor del coche más cercano. Y sin más,comencé a correr para soltar adrenalina hasta llegar a un parque en el que,en pleno diciembre,me tumbé en el césped con una sonrisa que aún no se me ha quitado.

Des"agüearse"

Mientras se daba un baño relajante con abundante espuma y velas aromáticas a su alrededor,Lucía recortaba cada una de las fotografías que tenía en aquel álbum específico. Estaban colocadas por fechas. Primero las de la primera cita,luego las del primer San Valentín,las de aquella tarde tan divertida en el fotomatón y ese cumpleaños inolvidable que pasaron juntos en aquel hotel del centro de la ciudad. No lloró ni una lágrima al dividir las fotos en dos . Las mitades en las que salía Víctor las partió en mil pedazos y los dejó caer entre la espuma de la bañera.
 Estaban poniendo su canción favorita de Bon Jovi en la radio. Dio volumen y empezó a removerse el pelo con violencia y a cantar con efusividad . Sus pies chapoteaban enérgicamente y el agua salpicaba y empapaba el suelo del baño.
- IT'S MY LIFE,IT'S NOW OR NEVER,I AIN'T GONNA LIVE FOREVER, I JUST WANT TO LIVE WHILE I'M ALIVEEEE...-Cerró los ojos,tomó aire y sumergió la cabeza en aquella bañera de fotografías. Sus divertidos pies asomaban por fuera y ella hacía burbujas expirando aire por la nariz. Cuando ya no pudo aguantar más la respiración,sus manos agarraron fuertemente la bañera e impulsó su cuerpo hacia el exterior. Le encantaba esa sensación de poder respirar en el momento justo. Algo parecido le había pasado con Victor. Se estaba ahogando en el intento de olvidarle y decidió que era el momento para inspirar fuertemente el aire que necesitaba. Salió de la bañera con cuidado de no resbalarse y se embutió en una toalla naranja que su hermana Sara le regaló. Envolvió su pelo en otra toalla y quitó el tapón para que el agua y los recuerdos se fueran por el desagüe.

lunes, 7 de marzo de 2011

Pérdida de memoria.Parte 2

Con los ojos entreabiertos pude ver la silueta de un chico alto,enredado en una toalla. Yo cambié de postura y me puse de lado,dándole la espalda. Él comenzó a silbar una melodía que me sacó una sonrisa. Esa cancioncita la había escuchado antes,no recordaba dónde ni por qué,pero la había escuchado antes,de eso estaba segura. Oí cómo el silbido se acercaba en mis espaldas,tanto que llegó a estar al lado de mi oído. Justamente ahí paró para darme un beso dulcísimo en la mejilla. Otra vez ese olor...Llena de valentía decidí hacer que me despertaba por el beso y me giré para ver su cara,vinieran las consecuencias que vinieran.Necesitaba saber quién era.Y por fin le vi. Una cara preciosa me hizo sonrojar. Me miraba fijamente y su sonrisa no desaparecía en ningún momento. Suena raro,pero no reconocía su cara, aún mirándole no sabía su identidad hasta que se retiró un poco el pelo de la frente y vi ese lunar tan característico. Claro. Era Dilan. Íbamos a la misma clase en el colegio,hace ya unos diez años.Era increíble,no parecía él. El recuerdo que tenía suyo era de un niño gordito que no se separaba de su coche de juguete. Estaba enamorado de mí desde siempre,y para intentar conquistarme me cantaba una melodía preciosa y se echaba litros y litros de la colonia de su hermano mayor.Claro,por eso me acordaba de la colonia,seguía usando la misma desde entonces.Y no hace falta decir que la melodía que me acababa de cantar era la misma de hacía diez años. Ya lo recordaba todo; la noche anterior me reconoció en aquel bar y nos tomamos algo mientras recordábamos viejos tiempos.Una cosa llegó a la otra y allí estaba,en una habitación desconocida ante la sonrisa más bonita que nadie me había dedicado jamás.

domingo, 6 de marzo de 2011

Pérdida de memoria.Parte 1

Abrí los ojos y vi en la pared cómo los rayos del sol dibujaban rayas discontinuas a través de las persianas. Descolocada al ver unos muebles que no reconocía míos,me puse las gafas y me vi en una habitación azul . Las paredes estaban decoradas con pósters de grupos de rock, las estanterías estaban repletas de coches de juguete y trofeos de algún deporte que no llegaba a diferenciar y sobre la mesita de noche había una colonia masculina que me resultaba muy familiar. Un momento... ¿masculina? Me incorporé sobresaltada. El suelo estaba tapado con una alfombra negra y ésta última adornada con ropa desperdigada. Entre el montón de prendas reconocí un pantalón vaquero que me recordaba a uno mío y una camiseta azul con el logo de superman que se parecía mucho a mi favorita. Pero esa ropa no podía ser mía,yo la tenía puesta...o...espera...¡NO! Me tapé corriendo con la sábana. Pero bueno, ¿qué hacía yo en una habitación que no era mía y encima desnuda? No recordaba nada. Me dolía la cabeza,pero eso era lo de menos en esos momentos de "descolocación" extrema,y no me refiero al desorden del cuarto. Estaba sola,no había nadie más allí. Aproveché para coger mis braguitas  de corazones del suelo arrastrándolas hacia mí con el pie,sin salir de la cama,y por supuesto sin desarroparme .¿Quién sabe si había alguien espiándome desde el armario? Me puse el sujetador como pude y me levanté de la cama muy despacio,intentando que ,si había alguien cerca,no me oyese.Cautelosa,fui avanzando por la habitación en busca de algo que me diera pistas de quién era el dueño del cuarto.Intento fracasado.No había fotos ni nada que me pudiera ayudar,salvo el frasco de colonia que sabía que ya me había topado con su interior alguna que otra vez. Seguí buscando y me topé de frente con un espejo en el que vi mi reflejo despeinado y con el rímel corrido. Menudo susto me dí. Intenté arreglarme un poco,mojando mi dedo con saliva y limpiando como pude la pintura de mi cara. De repente escuché el ruido de un grifo abierto que venía del fondo del pasillo. Alguien estaba duchándose. Avancé por el pasillo en paños menores. Me acerqué poco a poco,pero el grifo se paró y se oyó cómo la cortina de la bañera se corría. Me di la vuelta asustada y fui corriendo a la habitación,donde me metí en la cama a toda prisa y me hice la dormida ... Continuará

viernes, 25 de febrero de 2011

Espejismo de primavera

Día primaveral. Casi perfecta época en la que las flores salen de sus escondites, los rayos del sol hacen que nuestros abrigos vuelvan al armario y que los alérgicos dejen de sonarse la nariz sólo para estornudar. Por la tarde, justo cuando el sol formaba un semicírculo cortado por la línea del horizonte, me senté en una de las cuatro sillas que rodean la mesa de mi terraza . Recién duchada,música puesta y refresco en mano, me dispuse a observar a los niños que se deslizaban con sus monopatines,a los adolescentes que sacaban a sus perros y a matrimonios que paseaban felizmente de la mano. Primero,mis pies,enfundados con coloridos calcetines a rayas,bailaban haciendo movimientos semejantes a los de un parabrisas desde lo alto de la mesa. Mi pelo mojado ,movido por el ligero viento, formaba figuras extrañas y se secaba al mismo tiempo. Mi boca ,llena de patatas de bolsa ,se abría y cerraba cantando en playback mientras mi mano sujetaba un micrófono improvisado en forma de palo de la fregona. Los vecinos que se asomaban me vieron bailando enérgicamente con un pijama de animalitos y simulando tocar una guitarra invisible ,corriendo de un lado hacia otro y dando saltos al ritmo de la música. Gracias Febrero, siempre viene bien un poco de tregua .Aunque si vuelve el frío me pondré un pijama más gordito y volveré a hacer sufrir a mis vecinos dando "conciertazos" ¡con la energía al máximo!

lunes, 14 de febrero de 2011

Vuelve la esperanza

Estabas sentada en la pequeña alfombra de tu habitación . Rebuscabas en la basura con empeño intentando recuperar algo de lo que te habías deshecho,al parecer,tiempo atrás.Exploraste con nerviosismo entre papeles y demás residuos sin aparente éxito.Entonces cerraste los ojos cesando en la búsqueda y te tumbaste según estabas ,apoyando la cabeza en el suelo.Cuando abriste los ojos de nuevo pareció que habían pasado horas y horas desde la última vez que tus párpados estaban despegados el uno del otro,te quedaste dormida sin quererlo.Volviste a incorporarte muy despacio con una sensación extraña ,como si el tiempo hubiera jugado a confundirte y las cosas se hubieran movido de sitio delante de tus ojos,sin ser consciente de ello.Cuando miraste la papelera que tenías delante empezaste a recordar que "no-sabes-cuándo" estuviste buscando algo en ella. Volviste a intentarlo,metiendo tus manos entre la basura.Y por fin lo encontraste; era una cajita muy pequeña donde guardabas desde niña todas tus ilusiones,todas tus esperanzas y todas tus ganas de reír.Ya recordabas todo, aquel noviembre la cerraste sellándola con lágrimas y la tiraste sin pensarlo dos veces,pero, después de 3 meses y medio sin tener ganas de sonreír,anhelabas ,aunque fuese, un atisbo de esperanza. Volviste a abrirla simplemente con el poder de una sonrisa y las ilusiones y la alegría volvió a inundar tu habitación,y además, tu vida.Sin él, sí, pero ¡eso es lo de menos!

lunes, 7 de febrero de 2011

Hoy me han preguntado si alguna vez alguien me ha dado un beso en el cuello.La respuesta ha sido negativa.
Lo cierto es que no dejo de imaginarlo.No cesa en mi mente la idea de sentir tus labios acariciando esa zona tan sensible. Y pienso que la sensación debe de ser algo parecido a rozar el cielo,a tocar las nubes con los dedos. Sumergida en mi imaginación,veo como la televisión se enciende repentinamente.Me observo a mí misma al mirar la pantalla.Me siento en el suelo frente a ella y observo en silencio y con intriga.Veo cómo mis ojos se cierran al mismo ritmo lento con el que tú te vas acercando.Muy despacio te colocas frente a mí y acercas tu cara hasta juntar nuestras frentes.Agarras delicadamente mi cintura y pegas mi cuerpo al tuyo.Haces amago de besarme dulcemente en los labios pero usas la milésima de segundo que separa nuestras bocas para impedirlo,dejándome atontada buscando tus besos.Yo sigo con los ojos cerrados.Tus manos,que siguen aferradas a mi cintura,me giran despacio para que ahora sea mi espalda la que casa con tu pecho.Apartas con tu mano el mechón de pelo que cubre mi cuello y lo retiras tras la oreja.Yo continúo con los ojos cerrados.Comienzo a sentir cómo tu respiración mueve cada mínimo vello de mi piel,contagiándome el calor que sale de tus adentros.Noto cada vez menos distancia desde tu boca hasta mi cuello,dejando entre medias únicamente tu respiración.Mientras una de tus manos sigue en mi cintura,la otra viaja a través de mi cuerpo.Sube lentamente por mi espalda,alcanza mi hombro derecho,asciende por la nuca, acaricia muy suavemente mi mejilla y acaba su recorrido en mi cuello.Empiezas a deslizar tus yemas por mi piel como si de un tobogán se tratase.Mi respiración se acelera,mientras la tuya inhala sosiego.Vuelves a acercar tu nariz a mi cuello y empiezas a oler mi perfume.Y entonces ocurre.Me das besitos en él,haciéndome relajar y flotar como si estuviera levitando.El vello se me eriza y noto un escalofrío que recorre cada extremo de mí.Entonces aparto tus manos de mi cintura para poder girarme y así tenerte frente a frente.Y ahora soy yo quien ,lentamente, te besa, esta vez en los labios...
Las dos figuras desaparecen de la pantalla,quedándose ésta negra.Entonces me tumbo en el suelo y respiro suavemente,intentando sentir lo mismo que acababa de ver,quedándose sólo en imaginaciones.

domingo, 30 de enero de 2011

Conversación con el silencio

He llamado por teléfono al silencio y hemos tenido una conversación muy larga.Me ha dicho que cada vez estás más lejos de mí.Me ha recordado aquella ventana,esa que hace unos meses conseguí que me abrieras mínimamente.Intenté abrirla poco a poco para ver si más tarde podía colarme en el interior.Pero cuando estaba cruzando la frontera desde fuera hacia dentro de ti,cuando estaba justo en medio del poyete de la ventana,esta se cerró,dejando medio cuerpo al exterior y medio cuerpo en el interior.La mitad que tuvo la suerte de quedarse dentro sigue allí contigo,mi parte izquierda,a la que pertenece mi corazón.La otra mitad se quedó fuera,mi parte derecha,digamos que fue la parte que corresponde a mi cabeza. Y,¿sabes lo que yo le dije al silencio?Le dije que buscaría un pegamento para juntar las dos partes,y que en vez de intentar colarme de nuevo por tu ventana,llamaría a la puerta y esperaría a que me recibieras en silencio,simplemente mirándome,y,acto seguido,que me dieras un abrazo que hiciera que el pegamento hiciese mejor efecto.Le conté que me he dado cuenta de que sí importa quién me abrace,que repetiría una y otra vez ese abrazo que nos dimos aquella noche de noviembre,que me quedaría pegada a ti,oliéndote,en silencio.

domingo, 9 de enero de 2011

Las ocho y trece

"Son las ocho y trece".Aún recuerdo con qué tono me dijo que eran las ocho y trece.Esa tarde hicimos un trato.Me hizo prometer que  pusiera la alarma en mi reloj de muñeca a la misma hora,a las ocho y trece,para que cada día a esa hora al escuchar el tititi de la alarma me acordara de él.Los dos,entre risas, preparamos nuestros relojes a la vez.Lo que empezó como una broma pasó a ser algo importante.Siempre,antes de salir de casa,me aseguraba de que el reloj descansaba impaciente en mi muñeca,esperando a sonar para,en el mismo segundo,a las ocho y trece,juntar nuestros pensamientos en uno solo.Era algo mágico.Él sentía que yo me acordaba de él y yo sentía cómo el sonido de la alarma me avisaba de que él me tenía en su cabeza,con una sonrisa que medía exactamente lo mismo en su boca que en la mía.Las ocho y trece.Lo que él no sabía es que no me hacía falta una alarma ni una hora exacta para recordarle.Tititi.Él estaba presente daran las vueltas que daran las agujas del reloj.Las ocho y trece,siempre serán las ocho y trece.Años más tarde volvimos al mismo parque de aquella tarde.No ibamos allí desde aquél día.Me miró,y ,tras besarme delicadamente,me acarició la cara .Era verano y llevaba una camiseta de manga corta.Cuando me fijé en su reloj me di cuenta de que la hora estaba mal puesta.Miré mi reloj y eran las 7 y media.Volví a fijarme en su reloj.Marcaba las ocho y trece.Él,al darse cuenta de que le miraba fijamente el reloj me lo explicó todo."Sí,marca las ocho y trece.La tarde que pusimos nuestros relojes al mismo tiempo y preparamos las alarmas,al llegar a mi casa me di cuenta de que,fuese la hora que fuese, me acordaba de ti.Al día siguiente,cuando la alarma sonó,quité las pilas al reloj,dejándolo parado en las ocho y trece.Desde ese día,para mi siempre son las ocho y trece."

viernes, 31 de diciembre de 2010

Adiós 2010

Desechando tristezas bañadas en lágrimas.Tirando al cubo de la basura todas las malas experiencias que han ido apareciendo este año.Quemando los recuerdos de todas aquellas personas que de alguna manera me han hecho sufrir.Aún el último día del año lo estoy haciendo.Aunque el 2010 no ha sido ,en general,un año malo para mí,debo decir que empezó mejor que acaba. Sonriendo,miro los sobres sin abrir que llevan como remitente el nombre de "Futuro".No los abriré.No quiero leer lo que pasará este próximo año.No quiero saber a qué personas conoceré, qué pasará en mi vida y qué no pasará.Porque quiero vivir el día a día,sin pensar qué será lo próximo o al menos qué debería ser.Así que meteré estos sobres y los malos recuerdos en una caja,la cerraré con llave,la enterraré al atardecer y me marcharé tranquila,sonriendo y sin mirar atrás,dándole la bienvenida al 2011 con una sonrisa de oreja a oreja.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Ellos

En medio de una tarde repleta de afecto ,risas y miradas cómplices,Ella y Él paseaban por un parque lleno de columpios y sitios tranquilos en los que pasar un rato a solas.Caminaban de la mano dos figuras.Ella alta,delgada,esbelta.Él ,más alto que Ella,con una espalda fuerte que dejaba ver el tiempo que dedicaba a hacer ejercicio.Salía a correr por las tardes para mantener su mente entretenida cuando Ella no estaba. Sentados en un banco, Él no dejaba de mirar su pelo castaño.Le encantaba enredar sus dedos en aquellos rizos que simulaban muelles flexibles que cada noche aparecían en sus sueños.Aquellos que Él olía cerrando los ojos cada vez que la abrazaba delicadamente contra su pecho.
-Te quiero- dijo Ella mientras Él le daba cobijo entre sus brazos..
-¿Cómo has dicho?-dijo sorprendido Él,separándola unos centímetros para poder ver sus grandes ojos verdes.
-Eso,que te quiero.
-¿Puedes repetirlo?

Él rápidamente cambió la expresión de su cara,dibujando una sonrisa que dejaba ver su felicidad ante esas dos palabras que venían de la boca que tarde tras tarde había besado y deseado volver a besar cuando Ella se iba.Ella no solía expresar con palabras lo que sentía por Él,por eso se sorprendió tanto.
-Sabes que no suelo decir "te quiero" a nadie,porque sabes que me gusta demostrar las cosas con hechos,pero hoy tengo la necesidad de decírtelo y repetirtelo las veces que haga falta,porque te quiero,te quiero más que nunca,te quiero como a nadie he querido y te quiero cada día más,te quiero,mucho-dijo Ella,fundiéndose con su cuerpo en un abrazo que hizo que todo lo que estaba alrededor desapareciera de una forma fulminante.


Tú sabes que me refiero a ti.Eres inteligente y sabrás antes de llegar aquí que la entrada te la dedico.Ahora lo digo yo : te quiero.Espero que te guste.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Hola Vida ~

El miedo. Sensación de alerta y angustia por la presencia de un peligro o mal, sea real o imaginario.Miedo a la muerte.Miedo a que algo te salga mal en la vida.Miedo.Recelo de que suceda lo contrario a lo que se espera o desea.Miedo era una palabra cuya presencia era diaria en su vida,una palabra que cada día se hacía más y más grande.Ella debía hacerla pequeña viviendo la vida sin que éste apareciese.Debía dejar de lado las tantas inseguridades que la envolvían y enfrentarse a la vida de cara,sin ningún tipo de pavor a absolutamente nada y absolutamente a nadie.Ella quería tener todo bajo control para no equivocarse nunca , ya que si algo salía mal, no sabía enfrentarse al miedo que le daba solucionarlo.Hasta que un día se levantó e hizo frente a su mayor terror: las numerosas palizas que su marido le propinaba a diario.Además de sus ojos morados y sus cortes en la piel ,los morados y golpes de su alma,aunque no se veían, eran aún más dolorosos.Ella aguantaba.Cada vez que la mano de su marido chocaba contra ella,creía que sería la última vez,creyendo las palabras de aquel salvaje(no tenía otro nombre).Los golpes nunca cesaban y cada día eran más violentos.Ella sabía que si no hacía algo podría morir en manos del que fuese su marido,aquel hombre tan bueno y tranquilo para los ojos de los demás,que se pintaba una máscara cada vez que había alguien delante.Una noche estaban los dos en el salón.Él dormía en el sofá.Ella hacía que veía la televisión,pero realmente tenía los cinco sentidos puestos en cada movimiento que él hacía.Llamaron a la puerta.Ella temblaba porque sabía quién era quien llamaba.Lloraba y lloraba mientras la policía detenía a su marido,echándole éste una mirada que la mataba sin golpe alguno.Se cerró la puerta y ella se quedó sola,sentada en el suelo,empapando éste de lágrimas infinitas que sabían a tranquilidad.Ya podía empezar una nueva vida en la que desapareciera esa figura femenina de una muerta andante.Adiós miedo.Hola vida.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

# 53

Era pequeñita y silenciosa.Sus alas se abrían mostrando rayas y círculos pintadas con el color de la alegría y  la delicadeza.Mostraba una energía que la hacía realmente especial.El viento la llevaba de un lado hacia otro.Su vuelo parecía estar acompañado siempre de una música de piano y parecía que todo a su alrededor se apagaba,dejándole todo el protagonismo en un plano que iba a cámara lenta.Su vuelo se paró,posándose en la nariz respingona de una niña de unos 3 años con la que formó un vínculo rápidamente.La música de piano seguía sonando en la mente de la pequeña .La mariposa echó a volar repentinamente y la niña corrió tras ella.Jugaba a perseguirla en un entorno en el que sólo se oía su risa.La mariposa volvía a posarse en su nariz,y la pequeña se quedaba tranquila sintiendo que el insecto también quería jugar con ella.La risa dulce de la pequeña,el más bonito sonido jamás existente.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Asomada tímidamente .Viendo la ciudad desde el interior de mi habitación, a través de un cristal fino,lleno ahora de gotas de diversos tamaños. Comienza a llover. El agua pretende chocar contra mí ,pero es interrumpida gracias a la lámina transparente que me resguarda del frío de esta tarde gris. Veo cómo las nubes descargan su rabia,dejando el asfalto lleno de charcos en los que los más pequeños juegan a salpicar.Veo a gente correr buscando un lugar seguro para no mojarse, resguardándose de la inesperada tormenta.Gente recogiendo la colada,intentando,sin éxito,evitar que ésta se moje debido a la fuerza de la lluvia.Yo mientras observo.Simplemente observo.La lluvia hace que una tristeza inevitable me invada siempre que aparece.Una melancolía que,por muy feliz que esté,florece en mis adentros,sin motivo alguno.Color gris acompañado de música que me haga sentir tranquila,que me haga cerrar los ojos y notar la calma que me transmite.Vuelvo a abrirlos.El azul del cielo va asomándose muy modestamente.Las nubes van perdiendo su color grisáceo para convertirse ahora en rosas anaranjadas,haciendo desaparecer la tristeza,haciendo que la música sea cada vez más movida,sacándome una sonrisa.

sábado, 23 de octubre de 2010

Colócate frente a mí,así,ahora levanta la cabeza,mira hacia el cielo y siéntete la persona más pequeña del mundo.Nada más existe,sólo tú y yo.Nota mi presencia y después coge fuerte mis manos,no las sueltes por nada del mundo ¿deacuerdo?.Ahora imagina que tus pies y los míos comienzan a elevarse muy poco a poco del suelo,como si levitáramos.Importante, no apartes la mirada de las nubes.Siente cómo nuestro amor tiene una energía tal capaz de hacernos flotar.¿Lo notas? Estamos a la misma altura que los pájaros.Acabamos de pasar al lado del globo que aquel niño ha soltado,¿lo ves?Deprisa,cierra los ojos,vamos a atravesar una nube.Ya está ,vuelve a abrirlos.Sigue así,mirando al cielo,no apartes la mirada de ahí, ¿vale? Muy bien,es hora de ir bajando.No te sueltes de mis manos.¿Ves cómo los aviones cada vez se hacen más pequeños? Nos estamos alejando del cielo,casi hemos llegado.Prepárate,vamos a notar cómo nuestros pies tocan el suelo,eso sí,muy poco a poco.Ya está,hemos aterrizado,¿te ha gustado? Este viaje hacia el cielo es el que hago día tras día al mirarte.Mañana volveremos a volar,¿vale? mañana te enseñaré la luna y nos sentaremos en ella los dos juntos,todavía sin soltarnos las manos.